jueves, 4 de diciembre de 2025

Dos veces, el mismo lugar

¿Qué se sentirá ser una ciudad?
Ser recorrida por un millón de pasos diarios
sentirse desolada por las noches
obtusa en la caída de la luz.

Regreso a casa
porque no tengo otro sitio a donde ir
a veces sueño 
con ventanales abiertos 
y tu sonrisa esperándome.

Brinco una zanja
corro en la avenida 
piso un charco
me moja un auto
dos veces, el mismo lugar 
1: tu voz
2: es ese mensaje que sigue sin llegar.

Me convierto en ciudad 
(deseo hacerlo)
así al menos 
en un fortuito momento
luz del mundo
pasarías sobre mí 

lunes, 17 de noviembre de 2025

Decidir entre mar y arena

Hoy me di cuenta de que no soy tan fabulosa como lo pensaba, no consigo ningún empleo y por ende no tengo libertad financiera. 

Y luego, está ese pequeño, minúsculo y casi mínimo asunto... 

No me quedé en el diplomado que deseaba con todo mi corazón, en fin, supongo que deberé seguir escribiendo en los talleres a los que me he podido anotar. Aunque es muy obvio que ahora vuelvo a dudar sobre mi capacidad para escribir. ¿Qué se supone que ando haciendo? Debería estar leyendo e ignorar esta impertinente necesidad de sacar mi mierda. 

Ahora estoy hecha bola en mi cama, mientras pienso como comunicarme con papá y ofrecerle un trato para que me financie un mes más en este sitio. Ya no sé cómo seguir, me doy cuenta que soy una experta en nada, he hecho tantas cosas que pareciera que no me he especializado en alguna rama más que en la de escribir, y hoy de nuevo, dudo de mí. 

Tengo que escribir un cuento, ya tengo la estructura... es solo que me da mucha tristeza enfrentarme al papel y qué tal si es un intento que jamás debió aparecer de Skin. Es solo que creo que es la forma en la que encontré cierta lógica para hablar sobre lo que no puedo contar... 

Veo sus fotos
olas en su cabeza
siempre las veía
y dolían
sopor del ingenuo 
tal vez 
en alguna otra 
dimensión
puedan mis manos
tocar la espuma de ese mar.

viernes, 26 de septiembre de 2025

Extraño esa depresión donde no me dan ganas de comer

Últimamente me preocupa muy profundamente el futuro. Creo que es por eso que como demasiado, me da una hambre atroz, aunado a la quetiapina (antipsicótico) que uso para poder dormir, porque sino no duermo. 

Odio estar gorda. 

Odio ser gorda.

Y siempre lo he sido. Me gustaría ser alguien muy, muy delgada, a veces pienso que si fuera alguien con un buen cuerpo no tendría tantos problemas en la vida. Y me río en mis adentros porque sé que eso no tiene tanto sentido y a lo mejor sí porque más personas me voltearían a ver y se darían cuenta que no soy una pendeja del todo. 

Qué sé yo, tal vez si soy una pendeja del todo por pensar en esas cosas.

Como sea, me preocupa mucho todo porque ya no sé si quiero seguir haciendo poesía en serio, o terminar la novela que escribí o reeditar mis cuentos feos, tal vez si están muy feos.

No sé qué hacer porque tampoco estoy titulada, han pasado nueve años que salí de la universidad y no me he titulado, y pienso que podría hacerlo y hacer el examen de oposición y volverme docente.

Y luego está la tonta validación, ¿por qué nadie me voltea a ver?

Solo está Juls.

¿Por qué parece que no es suficiente?

Ahí es donde siento que me hace falta un loquero, porque siento mucho enojo, furia, resentimiento, envidia y sobre todo un miedo tan profundo a lo que no ha sucedido.

¿Algún día tendré un hogar bonito?

¿Me casaré?

¿Podré viajar sin tener preocupaciones?

¿Un trabajo estable que no odie tanto?

¿Un fondo de retiro?

¿Un cuerpo que me guste?

¿Ropa bonita?

¿Vínculos que no se vayan?

Hoy soñé con Lala, la extraño mucho, y mi subconsciente lo sabe, estábamos en la casa de papá, y ella venía con Pablo, se disculpaba por haberme dejado sola mucho tiempo y me decía que me extrañó todo ese tiempo pero que ahora las cosas cambiarían.

Todo sería para bien...

Deseo un futuro para bien.

miércoles, 24 de septiembre de 2025

Qué debo hacer

 Tengo mucha flojera de cocinar, la verdad es que no sé que diablos le pasa a Erika, o sea está bien que lave los trastes y haga la comida porque soy una personita que trabaja desde de casa y bueno, ella trajo las cosas que yo compré... pero pudo haber lavado los trastes ¿no?

No, realmente no estoy molesta por eso, en realidad no tengo ánimo para cocinar, o para algo, desde que ayer me dieron la noticia de que lo más probable es que mis días en el trabajo estén contados, menos tengo ánimos de hacer cosas.

Ayer vi una película, se llama sobriedad, está linda la fotografía, la historia es triste, pero la verdad es aburrida. Se trata de una chava llamada Rona que es alcohólica y va mostrando flashbacks de como va perdiendo todo, me gusta la parte en donde ella habla de Las Orcadas, que es un conjunto de islas allá en Escocia y pues nada... lidia con su soledad y con el hecho de que su padrecito santo es bipolar. Y pues me puse a pensar en los borrachos que conozco, y en lo alcohólica que puedo llegar a ser, es raro, últimamente solo bebo para convivir, no porque realmente se me antoje... 

Estuve en Tehuacán el fin de semana pasado, creo que eso me tiene muy agotada en muchas dimensiones, tanto en lo moral, en lo físico y en lo económico. Bueno, es que realmente, desde que vivo sola nunca he estado bien en lo económico. Incluso desde antes. En fin. Lo más gracioso es que le dije a mi novio, si préstame mil pesos y en la quincena del 15 de octubre te los devuelvo, ja, ja. Qué tonta, seguramente no llegue a esa fecha en este trabajo porque estoy salada y clientes se fueron y como soy la más nueva y la más indispensable pues... pueden prescindir de mí.

Luego estuvo lo de mi abuelo, cuidar al niño decía mi abuela, ja. Qué locura. Mi abuelo y yo escondiéndonos para fumar controladamente porque el cigarro altera más su Alzheimer, ojalá olvidara que es adicto al tabaco, sería más funcional para sus pulmones. 

Hoy ando triste, porque de nuevo no sé qué camino tomar respecto a mi futuro poco prometedor, no sé si tiene sentido seguir intentando conseguir un empleo en agencias de marketing o mentir en mi cv y decir que soy diseñadora y trabajar en una editorial y hacer diseño editorial, a pesar de saber cosas bien basiquísimas. Y tengo mucho trabajo, pero qué va... prefiero escribir aquí sobre lo angustiante que se siente no tener nada seguro.

Tampoco quiero ver a mis amigos el fin de semana, de hecho quiero encerrarme en casa de mi novio, porque tampoco quiero estar en mi casa. La verdad es que ni me gusta. Pero tampoco quiero que me siga tratando mal la mamá de Juls. 

¿Qué debo hacer?

Ojalá pudiera desaparecer. Pienso en mis problemas metabólicos y hormonales, en que tengo hambre, en que tengo que lavar al menos los trastes y reponer el sobre de avena que en la noche tome, que tal vez deba ir al súper al rato, ya me di cuenta que eso calmó mi hambre horrorosa, también ir por requesón, y supongo que carne. Mañana ir a lo de Balam Rodrigo, terminar de maquetar el encargo de Naye (en el que solita me metí), editar otros dos vídeos y más imágenes.

Hay mucho.

Pero solo quisiera leer cómics tranquilamente.